“Entiendan que necesitamos una liga más larga”

“Entiendan que necesitamos una liga más larga”

La futbolista Kena Romero envía un mensaje a los directivos del fútbol colombiano.

Una lesión de tobillo le impidió mostrar este año su poder goleador con la camiseta de Millonarios y es que la liga es tan corta que esta terminó antes que le dieran de alta y ahora tendrá que esperar hasta el 2024 para tener revancha. La delantera nacida en Valledupar ha disputado cinco ediciones de la liga y por eso tiene experiencia y autoridad para pedir a los directivos un torneo que les permita tener estabilidad laboral y mostrar toda su capacidad.

Desde muy pequeña Kena mostró su gusto por el fútbol y su colegio y las clases de educación física le daban el espacio y el momento para mostrar todo su talento como delantera. Confiesa que, por su estatura, intentó jugar baloncesto, pero una vez se torció un dedo de la mano y nunca más quiso practicarlo.

El club Futuras Estrellas, dirigido por Edier Gallego, en su natal Valledupar, fue donde comenzó a tomarse el deporte en serio y donde siempre encontró el apoyo de su entrenador, especialmente en los momentos más duros de su vida, cuando fallecieron sus padres, lo que incluso la tuvo cerca de dejar para siempre las canchas.

Un día decidió dejar su tierra y su gente para buscar un futuro en lo que más le apasiona como es el fútbol. Así fue que llegó al Tolima, luego pasó al Huila y finalmente arribó a Bogotá para jugar tres años con Santa Fe, donde se destacó al punto de ser elegida por sus compañeras dentro del equipo del año de ACOLFUTPRO por su desempeño en el 2022.

La delantera de 35 años, compartió con EL FUTBOLISTA para de su historia y al final envió un mensaje contundente a quienes dirigen el fútbol colombiano para que les permitan ser verdaderamente profesionales.

¿De dónde sale ese amor por el fútbol y el sueño de querer ser futbolista?

No sé, creo que es algo con los que nací. Siempre me gustó jugar fútbol en mi escuela, donde estudiaba. Siempre jugaba en el recreo. Y la materia que más me gustaba era educación física por jugar fútbol. Creo que ahí empezó todo.

¿Siempre tuvo el apoyo de la familia para jugar fútbol o había alguien que no estaba de acuerdo?

Pues no tuve el apoyo de toda la familia. Obviamente muchos de mi familia decían que eso no iba a dar fruto. Que eso no iba a poder ser por el machismo, que la mujer no podía jugar fútbol. Uno de mis hermanos una vez me llegó a decir que dejara de jugar, que me pusiera mejor a trabajar, a hacer otra cosa que sí diera algo para el futuro. Entonces no tuve el apoyo total porque no se veía que algún día hubiese fútbol profesional para mujeres.

¿Y había empezado a estudiar o solamente pensaba en fútbol?

No, antes de jugar quería ser ingeniera de sistemas. Y terminé mi bachillerato e hice un tecnólogo de diseño gráfico. Pero cuando ya me metí de lleno a que quería jugar y que me lo propuse entonces abandoné esa parte. Pero obviamente tengo ganas de retomar.

¿Se puede decir que ir a jugar a Ibagué le sirvió para ser tenida en cuenta en la selección Colombia?

Sí, allá jugamos varios torneos con el club del profesor Agudelo y a pesar de que no había liga femenina, sí había procesos de selección Colombia, por eso, más o menos en el 2010 fui llamada por el profesor Ricardo Rosso, que era el técnico en ese tiempo. Luego vinieron otros procesos y para el 2011 me convocaron para los Juegos Panamericanos en México. Eso fue muy importante, hizo que me enamorara más del fútbol. Me motivaba mucho ver a Yorelly Rincón, era una referente, era la más destacada en ese momento en selección Colombia. Esa fue una gran motivación de que sí se podía, de que sí iba a llegar a pesar de los que no apoyaban. Ya era como un proyecto de vida que quise tener.

Pero faltaba mucho para que hubiese liga femenina, ¿qué hizo entonces?

Sí, claro, seguí jugando un tiempo. Seguía preparándome para torneos como la Copa Telmex. Una vez quedamos campeonas… Pero en ese tiempo pasaron muchas cosas donde que me alejaron un poco de fútbol. Mi mamá falleció, después mi papá entonces fue algo que me estancó emocionalmente y no quería jugar más, quería hacer otras cosas, salía mucho con compañeras, con amigos.

¿Cómo retomó el camino del fútbol?

Llegó un momento en el que ya uno toca fondo, que uno dice: ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Qué pasa? Al tiempo, comenzaron rumores que se iba a hacer la liga femenina pronto y eso me volvió a motivar. Yo estaba en Valledupar y allá el profesor Edgar Gallego siempre me dio la mano y siempre me daba consejos, el me apadrinó y me ayudó para que mejoraran muchas cosas en mi vida. Así fue que seguí en lo mío, que era jugar fútbol y seguía entrenando, a ver si algún día se iba a dar y bueno, gracias a Dios se dio.

La liga empezó en el 2017, pero usted juega desde la del 2019 ¿Qué pasó en esos dos años?

Yo seguí entrenando en Futuras Estrellas, en Valledupar y un día en el 2017 llegó allá un señor que tenía una fundación en Fusagasugá con equipo de fútbol femenino, entonces estaba buscando jugadoras que estuvieran interesadas. Bueno, yo me fui allá y en los torneos que se jugaban un día me volví a encontrar con el profesor John Agudelo, con el que había jugado en Ibagué tiempo atrás. Él me dijo que fuera de nuevo a Ibagué y así fue como me acercó al Tolima, que fue donde jugué mi primera liga profesional en el 2019. La vitrina para mí.

¿Y cómo le fue en esa primera liga?

Pues no pasamos a los octavos, pero personalmente me fue bien. Mi primer torneo, una experiencia muy, muy bonita que viví a pesar de tantas cosas. Y me fue muy bien porque por medio de eso me llamó Huila ese mismo año para reforzar el equipo que iba a jugaba la Copa Libertadores en Quito, Ecuador.

¿Cuáles son sus mayores cualidades en el fútbol?

Mmm, creo que la interpretación del juego y los goles, que es lo que define a una delantera.

Después llega a Santa Fe…

En el 2020 el encargado del fútbol femenino que estaba en el Huila se fue Santa Fe, Diego Perdomo y él trajo varias jugadoras de allá para seguir el proceso. Cuando comenzó la pandemia él mantuvo el grupo, nos mantuvieron el contrato y seguimos entrenando, en nuestras casas o en parques cercanos, cuando se pudo salir. Seguimos entrenando y ese año fuimos campeonas. En Santa Fe tengo muy buenos recuerdos, allí estuvo cuatro años.

Santa Fe es uno de los pocos clubes que apoya de lleno el fútbol femenino, que les hacen contratos más extensos, que les cumplen… ¿Cómo fue esa experiencia?

Fue como una familia para mí, había un vínculo especial. También fue bonito que respetaran los contratos y ese proceso de las jugadoras lo que nos llevó a salir campeonas en el 2020. El año pasado fue pienso que fue mi mejor temporada. Terminé de segunda goleadora a pesar de que no pude jugar en cuatro o cinco partidos, también por una lesión de tobillo. Y fue una experiencia muy bonita la que viví. Siempre estaré agradecida con el club.

Precisamente por esa campaña del 2022 fue elegida en el equipo de año de ACOLFUTPRO ¿Qué significó eso para usted?

Estoy muy agradecida con ACOLFUTPRO y con las compañeras que aportaron el voto y toda esa gente que participó para escogerme en el once ideal…  Siempre había quedado nominada en premios y nunca ganaba (risas). Fue una experiencia muy bonita, estar allá en esa gala, conocer a todas esas personas del fútbol y que te den un reconocimiento por lo que hiciste. Eso me llevó a otro nivel. La verdad fue una experiencia muy, muy, muy linda.

¿Cómo ha sido todo este proceso con la lesión del tobillo y la recuperación en Millonarios?

Sí, fue en un partido contra Junior, acá en El Campín. Una jugada en la que dicen los médicos que la saqué barata, por la forma como fue. Iba a ser una recuperación de balón, tiré a hacer una plancha y me arrepentí arrepentirme en el momento y pisé mal. Se me fue el pie y nada… Me lesioné sola. Yo sentí que algo traqueó y un dolor impresionante, sentí que me iba a desmayar del dolor. Sufrí una lesión de la sindesmosis.

¿Se ha sentido apoyada en Millonarios para este proceso?

Sí. Desde que llegué a Millos me acogieron tanto los directivos como los profesores, la parte médica, los jugadores, jugadores base. Es como si estuviera aquí desde hace años. Me han dado mucho cariño como una familia y no me han dejado sola en ningún momento. Ha sido muy bueno el proceso con el médico Alejandro Soler, siempre pendiente, siempre presente, escribiéndome para saber cómo estoy.


ACOLFUTPRO sigue luchando para que las mujeres tengan una liga digna, que les de estabilidad laboral, que sean verdaderamente profesionales…

Pues es algo triste que a pesar de que el fútbol femenino ha crecido muchísimo en Colombia, la selección en todas las categorías da buenos resultados, no recibamos apoyo, no tengamos esa sostenibilidad con una liga más larga para que tengamos una situación económica mejor y más estable. Pero hay que seguir trabajando y seguir esforzándonos y dándola toda para demostrar que vale la pena y merecemos el respeto de la continuidad de la liga.

Cada año se promete, pero no se cumple y termina siendo una liga de consolación…

Sí, siempre dicen, nos dan palabras, pero a la final es la misma. Es el mismo proceso. Y es muy también es triste que algunos clubes no den continuidad a las jugadoras y que una vez se acaba la liga, todo el mundo para su casa y ya está. No les importa ver qué va a hacer la jugadora, si va a seguir entrenando, no piensan que su familia depende de eso, de lo poco que ganan… Eso también es como una falta de respeto para nosotras.

¿Con qué sueña, qué aspiraciones tiene dentro del fútbol?

Ya por este año no pudo ser el objetivo que tenía claro, pero bueno, el fútbol trae revancha y tengo mucha fe en Dios que para el próximo conseguiré los objetivos trazados con Millonarios. Yo quiero seguir en el club y ellos también quieren que siga y por eso mi objetivo es entregarle una estrella y salir goleadora del club. Y creo que por ahorita eso más que todo es enfocarme en la recuperación de mi tobillo y seguir entrenando.

¿Cómo hace para solventar gastos en el tiempo en el que no hay competencia y no hay contrato?

Pues mira que, gracias a Dios, desde que yo empecé a jugar siempre he tenido algo. Por ejemplo, se acaba de liga, no clasifiqué con Tolima y estuve en Copa Libertadores con Huila. Luego estuvo en Santa Fe por tres años. Entonces ahí estuvimos entrenando y obviamente estaba el ingreso. El año pasado que no pasamos a los cuartos, pasé como solamente como un mes en Valledupar con mi familia y de ahí me fui para Santiago Morning en Chile y pasada la temporada me vine otra vez a Colombia a estar acá en Millonarios.

¿Qué les diría a los directivos del fútbol colombiano para que le apuesten más al fútbol femenino para que ustedes tengan la posibilidad de mostrarse, de desarrollar su carrera?

Ya se han dicho miles de cosas por parte de las jugadoras que son más referentes, tantas cosas que no sé qué decir… Sería que crean, que nos apoyen y que entiendan que necesitamos una liga más larga, que el fútbol profesional femenino ha dado mucho resultado. Eso ayudará a la selección Colombia. Si nos respaldaran y nos dieran un poco más de apoyo el semillero que viene de jugadoras va a ser muy importante para Colombia.

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