Más de 30 partidos amañados: futbolistas de Hong Kong condenados por corrupción

Que no le pase a usted, querido futbolista. En ACOLFUTPRO lo repetimos con fuerza: el amaño de partidos no es un juego, es un delito que destruye carreras y arruina la credibilidad del fútbol. Nuestra campaña #DileNoAlAmaño busca prevenir que lo que ocurrió en Hong Kong se repita ni en Colombia, ni en cualquier cancha del mundo.

En ese país asiático, dos futbolistas y un agente de apuestas fueron declarados culpables de soborno y apuestas ilegales tras manipular más de 30 partidos de la Premier League y la Primera División entre 2021 y 2023. El caso salió a la luz cuando el exdefensor Brian Fok Bun-yan intentó sobornar a sus compañeros con hasta 30 mil dólares para perder un partido contra Hong Kong Rangers. Afortunadamente, los futbolistas tomaron la mejor decisión al rechazar la oferta y denunciar el hecho.

Lejos de detenerse, Fok se trasladó al club Happy Valley y allí se unió al defensor Luciano Silva Da Silva y el agente de apuestas Waheed Mohammad. Juntos manipularon resultados y eventos específicos (goles, tiros de esquina) para asegurar ganancias en redes de apuestas ilegales. Allí entró en acción la Comisión Independiente contra la Corrupción (ICAC) investigó el caso y el tribunal de West Kowloon los declaró culpables. Hoy están remitidos en custodia y esperan sentencia a finales de mayo.

Este caso real demuestra que el amaño nunca termina bien. El riesgo es demasiado alto: sanciones, condenas, pérdida de la carrera y el desprestigio público.

Reflexione, futbolista: ellos pensaron que podían burlar a la justicia y ganar dinero fácil. Ahora enfrentan condenas y el desprestigio público. No arriesgue su carrera ni su nombre por un amaño. Usted está en la obligación de rechazar y denunciar cualquier intento de manipulación o movimiento sospechoso.

Además, recuerde: las autoridades en Colombia y en el mundo, con el apoyo de INTERPOL, están siguiendo de cerca estas redes corruptas de amaño de partidos. No crean que pasarán inadvertidos. La vigilancia es constante y las consecuencias son inevitables.