Dos nuevos escándalos internacionales han encendido las alarmas sobre el avance del amaño de partidos y su impacto directo en la integridad del fútbol. No son casos aislados. Son parte de una amenaza sistémica que atenta contra el deporte y contra la carrera de cientos de futbolistas.
Caso Australia: Riku Danzaki, Western United
El mediocampista japonés Riku Danzaki, de 25 años, fue arrestado en Melbourne y enfrenta 10 cargos penales por presunta manipulación de partidos en la A-League australiana. Las autoridades lo acusan de provocar tarjetas amarillas intencionalmente para beneficiar apuestas deportivas ilegales.
Según la investigación, Danzaki habría recibido instrucciones específicas para cometer infracciones leves en momentos determinados del partido, generando ganancias para apostadores que conocían el patrón. Su club, Western United, suspendió al jugador mientras avanza el proceso judicial.

Caso Brasil: Ênio, Juventude
El delantero brasileño Sebastião Ênio Santos de Almeida, de 24 años, fue objeto de una operación policial en Rio Grande do Sul, donde se allanaron su domicilio y su vestuario en el estadio Alfredo Jaconi. La investigación, denominada “Operación Totonero”, busca esclarecer su presunta participación en dos episodios de manipulación de tarjetas amarillas en partidos del Brasileirão 2025.
En uno de los encuentros, Ênio recibió una tarjeta amarilla tras una protesta al árbitro, acción que coincidió con un volumen inusualmente alto de apuestas sobre su amonestación. La Asociación Internacional de Integridad en Apuestas (IBIA) reportó que hasta el 99% de las apuestas en ese mercado estaban dirigidas exclusivamente a él.
El jugador fue apartado del equipo y enfrenta cargos por organización criminal y estafa, con penas que podrían alcanzar hasta seis años de prisión. Aunque ha proclamado su inocencia, el caso sigue en investigación y ha sido reportado a la Confederación Brasileña de Fútbol y al Gobierno Federal.

¿Y en Colombia?
Las autoridades colombianas, en coordinación con Interpol, han iniciado procesos de vigilancia sobre patrones sospechosos en ligas locales. Desde ACOLFUTPRO reiteramos que ningún jugador está obligado a participar, callar o tolerar prácticas ilegales.
Tu responsabilidad como futbolista es clara:
- Detecta cualquier movimiento sospechoso
- Declina (Rechaza) cualquier intento de manipulación
- Denuncia ante tu sindicato o las autoridades
¡Dile NO al amaño de partidos!
Una campaña de ACOLFUTPRO, por reglas claras y vida digna en el fútbol.







